Para madres, padres y docentes
Todo lo que conviene saber antes de dar el dispositivo a un niño: cómo está hecha Roko, qué datos guarda y cómo sacarle el máximo partido.
Cómo empezar en dos minutos
- Descarga Roko y ábrela tú, no el niño: la bienvenida está pensada para el adulto.
- Crea un perfil: elige la franja de edad, un compañero y un apodo de la lista. No hay que escribir nada.
- Si el niño ya sabe jugar, indícalo al crear el perfil y Roko hará un pequeño diagnóstico para empezar en su nivel.
- Dale el dispositivo. Aprender, Retos, Jugar y Yo están a un toque desde la pantalla de inicio.
Seguridad: lo que hay y lo que no
- Anuncios
- Ninguno
- Chat, amigos o mensajes
- No existen
- Clasificaciones públicas
- No existen
- Compras dentro de la app
- Ninguna
- Enlaces que el niño pueda abrir
- Ninguno: todos tras el control parental
- Internet para el niño
- No lo necesita ni lo usa
- Permisos del dispositivo
- Solo notificaciones, si las aceptas (se pregunta una vez)
La Zona de Padres
Es la parte de la app solo para adultos. Para entrar hay que resolver una operación y arrastrar la respuesta: un niño pequeño no la resuelve y uno mayor tendría que hacer trampa a propósito.
Desde allí puedes:
- Crear, editar o borrar perfiles (hasta 4).
- Ver el informe de progreso de cada niño.
- Crear o cerrar la cuenta para guardar el progreso en la nube.
- Cambiar ajustes: sonido, idioma, estadísticas anónimas y registro detallado.
- Borrar un perfil o todos los datos.
Qué datos guarda Roko
En corto: lo mínimo para que la app funcione. El detalle completo está en el aviso de privacidad.
- Nombre real, fecha de nacimiento, foto, voz o ubicación
- Nunca
- Apodo de una lista, franja de edad y progreso
- Sí, en tu dispositivo
- Copia en la nube
- Anónima sin cuenta (se borra a los 90 días sin uso); con cuenta, mientras exista
- Estadísticas de uso
- Anónimas y apagables
- Registro detallado de actividad
- Apagado salvo que lo actives
- Analítica o publicidad de terceros
- Ninguna
Qué esperar según la edad
Cada niño va a su ritmo: si algo le cuesta, Roko lo repasa más tarde sin castigarle.
- 3–4 años: juego libre con el tablero y las piezas, con voz. El objetivo es que el tablero le resulte familiar, no que juegue partidas.
- 5–6 años: cómo se mueve cada pieza y las primeras capturas, con minijuegos muy guiados.
- 7–8 años: jaque, mate y primeras partidas completas contra rivales amables.
- 9–12 años: táctica, aperturas y finales, retos de más nivel y rivales que exigen.
Consejos para que aprenda (y disfrute)
- Sesiones cortas: 10–15 minutos rinden más que una tarde entera.
- Juega con él de vez en cuando en un tablero de verdad: lo que aprende en la app se fija mucho mejor.
- Celebra el esfuerzo, no solo las victorias. Perder contra un rival es parte de aprender.
- Deja que se equivoque: las pistas de Roko están pensadas para que encuentre la jugada, no para dársela.
- Si se frustra, pasad a un minijuego. Volver mañana es mejor que forzar hoy.
Para docentes
Roko se puede usar en clase sin crear cuenta: sin correos ni nombres, solo apodos de una lista, y la copia anónima se borra sola a los 90 días sin uso. Cada tableta admite hasta 4 perfiles.
Si quieres usarla en tu escuela o tienes ideas para el aula, escríbenos desde soporte con el tema «Colegios y docentes».
